6 nov. 2011

A mano

El Athletic Club de Marcelo Bielsa sorprendía al mundo entero ganándole de local 2 a 1 al Barcelona, con todas sus estrellas, pero en el minuto ’90 apareció Lionel Messi e igualó las acciones. A pesar de que se le escapó la victoria sobre el final, el equipo de Bielsa fue muy aplaudido y le jugó de igual a igual a un equipo más que poderoso


Por la 12º jornada de la primera división de España, el Athletic Club y el Barcelona quedaron a mano. Mucho se habló en la previa del cariño mutuo entre Guardiola y Bielsa, y para que no haya discordias, el cotejo finalizó 2 a 2, con un sabor amargo para los de Bilbao, ya que estuvieron muy cerquita de ganarlo.

Las emociones de este gran partido de ida y vuelta llegaron, en primera instancia, para los locales. El Athletic Club golpeó primero por medio de Ander Herrera, quien a los ’20 minutos marcó un golazo al ángulo del arco defendido por Víctor Valdés. Sin embargo, la fiesta en San Mamés duró apenas ‘4 minutos, ya que a los ’24 apareció Cesc Fabregas para igualar el tanteador.

No obstante, tanto Bielsa como Guardiola proponen un fútbol ultra-ofensivo, y eso fue lo que se vio en La Catedral. Dos equipos ambiciosos, luchadores, con dinámica y mucho trabajo táctico. Así, los espectadores no se pudieron ir insatisfechos, ya que en la segunda etapa el trámite del cotejo resultó ser emocionante.

A los ’79, de tanto ir a buscar, el Athletic logró un córner peligrosísimo que, teniendo en cuenta la intensa lluvia, caía como anillo al dedo para los de Bielsa. Tras el centro de Herrera, una carambola dentro del área chica provocó que Gerard Piqué se confundiera y le rebotara el balón en su pierna derecha, marcando así el 2 a 1 transitorio para los vascos.

Sin embargo, el Athletic se replegó demasiado, tal vez empujado por la fuerza catalana, y sufrió las consecuencias. Es que a los ’90, cuando la victoria estaba a punto de quedarse en casa y el San Mamés era una verdadera fiesta, la lluvia provocó el despioje dentro del área de Iraizoz y le quedó servido el balón a Lionel Messi. Claro, el mejor del mundo no podía fallar y, con su pie izquierdo, disparó suave para que la pelota cruzara la línea de meta.

Con el 2 a 2, no quedó más tiempo para nada y el empate calzó justo al trámite. Quizá el Barcelona haya tenido mayor posesión del balón, pero el Athletic demostró carácter y no achicarse nunca, por lo que la igualada es más que justificable.

Foto: El Correo

No hay comentarios:

Publicar un comentario